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sábado, 9 de febrero de 2013

PLAN DE LECTURA

Hace tiempo encontré este Plan de Lectura del CEIP Nuestra Señora de Loreto (Córdoba) y me pareció genial. Son unas fichas de lectura para trabajar la comprensión lectora, la atención y la localización de datos de una manera "real", en textos que les pueden resultar cotidianos (etiquetas de alimentos, programación de televisión, portadas de películas, horóscopos, guía de telefonos, anuncios...)

Ahora que he aprendido a subirlo lo comparto con todo aquel al que pueda resultarle útil: PLAN DE LECTURA

viernes, 9 de noviembre de 2012

LECTURILANDIA (parte II)


Todos nos quedamos un poco tristes y desilusionados porque la diversión se había acabado de repente… Sin embargo en nuestras mentes se repetía una pregunta: ¿Qué era eso verde que se nos acercaba? ¿Quién venía hacia nosotros?

De camino a clase, volviendo de la biblioteca, un alumno se me acercó y muy despacito me dijo: “Seño, yo creo que sé qué era esa cosa”. Mis ojos se abrieron como platos, bajé mis oídos a su altura y le dije: “¿¿Qué??” Entonces el me dijo: “EL GUSANO LECTOR”. ¡Es verdad! ¿Cómo no habíamos caído? Comparte cada día con nosotros, lo tenemos siempre en clase y no quería perderse nuestra aventura.

Cuando llegamos a clase todos le miramos y ahí estaba, pegado en los armarios, quieto y tranquilo. ¿Cómo podíamos regresar a aquel sitio mágico?  




Pensé que cuando para mí la caja sólo era una caja las cosas habían cambiado al recordar mis libros de lectura de pequeña. Quizá si todos cogíamos un libro algo pasaría… ¡Y probamos! Hicimos un gran círculo en el suelo, cada niño cogió su libro y lo sostuvo entre sus manos como algo realmente valioso, como algo importante para ellos…




Enseguida todo empezó a brillar a nuestro alrededor y aparecieron aquellas luces de colores. Nuestro amigo, el Gusano Lector se deslizó por la pared hasta llegar a nuestro círculo. ¡Cuánto silencio! Nadie se atrevía a decir nada. Tuve que ser valiente y dirigirme al Gusano: “Hola. Soy Laura, la “seño” de este grupo de niños y niñas tan agradables que ves aquí.” Y él me respondió que ya nos conocía, que sabía muchas cosas de nosotros, sobre todo sobre nuestra forma de leer: si leemos por obligación, si leemos porque nos divierte, si leemos con la tele encendida, si leemos sin que nada nos moleste, si leemos en la cocina, si leemos en la cama, si leemos bajo un árbol, si nos gustan los libros de misterio, o los de aventuras y muchas cosas más.

Nos explicó que el sitio donde estábamos sólo existía en nuestra mente. Era un mundo mágico llamado Lecturilandia, al que sólo podían llegar los que se dejaban llevar por el encanto de la lectura. En ese mundo vivían todos los personajes de los cuentos, y cada niño tenía el poder de verlos cómo él quisiera, pues en su mente cada uno se imagina las cosas de manera diferente al otro.

Entonces mis niños empezaron a relajarse y a hacer preguntas para saber muchas cosas sobre Lecturilandia, ¡estaban encantados! Habían viajado a un lugar donde sólo unos cuantos son capaces de llegar. Y ellos por ser magníficos lectores allí estaban. ¡Genial!

El gusano Lector les explicó que para estar en contacto tendrían como un billete especial para viajar. Consistía en un marcapáginas que no podía separarse del libro de lectura, en el que los alumnos tendrían que apuntar las páginas que leen cada día, ¡y debían leer todos los días para poder seguir gozando de aquel privilegio! Además podrían apuntar palabras nuevas que fueran encontrando por los rincones de Lecturilandia y así se las enseñarían al resto de compañeros.



Pero eso no era todo… Con cada libro leído, los pequeños lectores debían pasar una prueba que el gusano Lector guardaba en sus bolsillos. Si el niño, al finalizar su libro,  demostraba en cada una de las diferentes pruebas que tenía la contraseña para permanecer para siempre en aquel sitio mágico llamado Lecturilandia, nunca se marcharía de allí.  

Enseguida quisieron saber de qué contraseña se trataba. El gusano Lector nos contó que era una combinación entre: IMAGINACIÓN, MAGIA, CREATIVIDAD, SENSIBILIDAD y muchas muchas ganas de DISFRUTAR.

No importa la edad que tengas, seas niño o adulto, si un día descubriste ese maravilloso lugar dentro de ti, podrás volver a él cuando quieras.





Y estas son algunas de las pruebas que el gusano Lector guarda en sus bolsillos y pone a mis niños cada vez que terminan un libro:

1. Inventa el planning de una semana del protagonista del libro, teniendo en cuenta su estilo de vida .




2. Escribe una carta al protagonista para contarle qué hubieras hecho si hubieras estado en su lugar en algún momento del libro.



3. Imagina que has escuchado a dos personajes del libro hablando en secreto sobre algo que ha ocurrido en el libro y tú se lo cuentas a tu diario con pelos y señales.



Cada libro leído los alumnos realizan un "proyecto" diferente. Dentro de las funditas que habéis visto en las imágenes de arriba están las plantillas para que los realicen. Ellos se van sirviendo según su ritmo de lectura. Además cogen un marcapáginas nuevo cada vez que cogen libro nuevo. 

Personalmente, no soy partidaria de la típica ficha resumen para realizar al final de la lectura. Considero que si queremos que el alumno escriba, hay otras técnicas más atractivas. Y si lo que queremos es saber si ha entendido lo que ha leído e incluso si ha leído el libro, también podemos recurrir a otros recursos. 

Mi idea es motivarlos a leer, que disfruten y les guste.


sábado, 27 de octubre de 2012

LECTURILANDIA (parte I)

Un día llevé a clase una caja; aparentemente sólo era eso, una caja. Su función pensaba que sería almacenar los proyectos de lectura que mis alumnos iban haciendo para llevarlos a la biblioteca los viernes y verlos todos juntos. Nunca imaginé lo que podía llegar a pasar... 





En clase, mis niños empezaron a decir que de la caja salía un brillo especial y luces de colores... Yo pensaba que sería para sacar un tema de conversación e interrumpir la marcha de la clase... Un alumno se acercó a la caja sin que yo me diera cuenta, quiso curiosear y la abrió... ¿Qué pasó entonces? ¡Desapareció dentro de la caja!

Todos nos quedamos callados y muy asustados. Empezamos a respirar cuando oímos al alumno gritar desde dentro de la caja: "Yujuuuuuuuuuuuuuu, ¡toma!" Sabíamos que nada malo le estaba pasando; al contrario, todos querían estar en su lugar. Yo sólo podía pensar en cómo lo iba a sacar de ahí.

La mañana ya no podía transcurrir con normalidad... Si a diario la pregunta para salir de clase es: "seño, ¿puedo ir al baño?", esa mañana todos me decían: "seño, ¿puedo mirar dentro de la caja?" No sabía qué hacer con la caja... no la podía tirar ¡con mi alumno dentro!, pero en clase me estaba distrayendo a todos...

Tuve que salir de clase para hacer unas fotocopias, cuando volví... ¡faltaban tres alumnos más! A la hora del recreo, al hacer la fila para salir... ¡dos más! Cuando subimos del patio... ¡cinco! Ya sólo me quedaban nueve alumnos en clase y en una hora vendría mi compañera de Educación Física. ¿Qué le iba a decir? ¿Qué los niños estaban dentro de una caja? ¡Me tomaría por loca!

Necesitaba tomar aire, me asomé a la ventana y entonces detrás de mí oí otra vez esos gritos de alegría y con ellos me desaparecieron seis alumnos de golpe. Sólo quedaban tres y esos no se me iban a escapar. ¡No podía quedarme sin alumnos!

El trío que quedaba estaba muy nervioso y triste a la vez, sabían que se estaban perdiendo algo especial... Les dije que teníamos que seguir con la tarea, fui al armario a coger los libros de inglés, la clase continuaría.. pero cuando me giré y dije "English time!" vi al último niño saltar dentro de la caja... En clase sólo estaba yo.

No podía creérmelo, no había nadie en mi clase... La caja y yo. La miré de lejos. ¿Qué iba a hacer yo sin ellos? Decidí acercarme, con miedo. Cerré los ojos y la toqué... Abrí un ojo... No pasó nada. Abrí los dos ojos... ¡Nada! Miré dentro, sólo había unos cuantos folios. Sólo era una caja de cartón.




Empecé a dar vueltas por la clase. ¿Qué pasaba con mis alumnos? ¿Dónde estaban? ¿Por qué sólo había proyectos de lectura? Empecé a pensar en esos proyectos. Me hubiera gustado hacerlos cuando iba al cole. A mi mente vinieron los libros que me gustaban de la biblio de mi colegio: la colección del pequeño vampiro, Querida Susi querido Paul, Los cinco, Pesadillas... Conforme iba pensando en esos libros noté algo diferente... ¡La caja era diferente! ¡Brillaba! Me concentré en aquellos personajes y muchas luces empezaron a salir. Me acerqué la abrí y lo que vi fue maravilloso. No dudé, me quité los tacones y... ¡salté! "Siiiiiiiiiii"

"¡¡Catapún!!" Caí sobre algo blandito... ¡sobre algunos de mis niños! ¡estaban todos! ¡y enteros! Yo también... Me puse de pie y mire alrededor, todo estaba oscuro pero podíamos vernos gracias a las muchísimas luces que nos rodeaban, pero éstas eran  lejanas.

De repente notamos que algo se movía, vimos una sombra acercarse, un bulto... identificamos una cosa redonda, verde y con gafas que venía hacia nosotros. ¡Todos me abrazaron! ¡Señoooooooooooooooo! Ninguno sabía qué se nos acercaba... Entonces la magia fue desapareciendo y todos aparecimos en la biblioteca de nuestro cole...



        Y de momento no sabemos nada más sobre nuestra extraordinaria aventura... 

        ¿Qué podía ser aquella cosa que venía hacia nosotros? 


 ¡Hasta la próxima!  See you!